Una ingeniera naval autodidacta que aprendió a gestionar su dinero a base de leer, probar y equivocarse. Y que ahora quiere contártelo todo.
Nadie te enseñó a gestionar el dinero en el colegio.
Llegaste a tu primer sueldo sin saber muy bien qué hacer con él. ¿Cuenta de ahorro? ¿Fondo de inversión? ¿Plan de pensiones? Todo sonaba a cosa de señores mayores con traje y maletín. A algo que no iba contigo.
Y mientras tanto, el dinero pasaba por tus manos sin que supieras muy bien adónde iba. Mes a mes. Año a año.
Cuando llegaron los momentos que de verdad importan — el primer trabajo serio, la hipoteca, un bebé en camino — te diste cuenta de que nadie te había dado el manual. Y que además, los que sí parecían tenerlo hablaban un idioma que tú no entendías ni querías entender.
Yo tampoco lo tenía.
Soy Cris. Ingeniera naval de formación y cero títulos financieros en el currículum. Todo lo que sé de dinero me lo enseñé yo sola: leyendo, probando, cometiendo errores y volviendo a empezar.
Un profesor en la universidad fue el primero en plantarme la semilla: «saber gestionar lo que ganas es tan importante como ganarlo». Y esa idea no se me fue nunca de la cabeza.
Cuando me quedé embarazada, algo hizo clic. Yo ya tenía mi pequeño plan — un roboadvisor, un par de planes de pensiones, algunas lecturas acumuladas — pero pensé: esto no puede quedarse solo para mí. Quiero que mi hijo crezca sabiendo lo que yo tuve que aprender sola. Y ya que me puse, decidí compartirlo con todas las que están en el mismo punto en el que yo estuve.
Así nació Una Chica en Finanzas.
Un espacio donde hablo de dinero como si estuviéramos tomando un vino.
Sin jerga, sin corbata, sin agobios.
Hay miles de «expertos» en finanzas en internet. Pero muy pocas personas como tú.
La mayoría de los que hablan de inversión son hombres con máster en economía que llevan años viviendo en un idioma que a ti te resulta extraño. Te hablan de volatilidad, de carteras diversificadas, de eficiencia de mercado… y tú solo quieres saber si puedes empezar a invertir con 50€ al mes.
(Spoiler: sí puedes. Y mucho mejor de lo que crees.)
La diferencia conmigo es esta:
Soy autodidacta, igual que tú. Eso significa que sé exactamente las preguntas que te haces, porque yo también me las hice. No voy a darte por sentado nada. Te explico desde cero, con palabras de verdad.
Comparto mis errores, no solo mis aciertos. Los libros de finanzas solo te cuentan cómo hacerlo bien. Yo te cuento lo que salió mal, cuándo tomé decisiones equivocadas y qué aprendí de ellas. Eso vale más que cualquier teoría.
Hablo para mujeres y madres jóvenes. No porque los hombres no puedan invertir — es que ya tienen a mil personas hablándoles a ellos. Tú mereces tener a alguien hablándote a ti.
No necesitas grandes cambios ni grandes cantidades de dinero. Mi filosofía es la constancia por encima de todo. Pequeños pasos, sostenidos en el tiempo, cambian vidas. Lo he visto en la mía.
«La constancia es la clave del éxito.«
Si has llegado hasta aquí, creo que ya sabes que esto va contigo.
Cada semana mando una newsletter donde hablo de dinero, inversión y vida financiera de forma sencilla, sin agobios y con toda la honestidad del mundo.
Es gratis, y puedes darte de baja cuando quieras (aunque no querrás).
